desapego

ahora que mi barco navega lejos
y la distancia hasta la orilla se perdió
solo añoro la luz de tus ojos
y el reflejo azul de tu interior
tu alma, es un predio fértil
un mar donde los cuerpos no pesan
es un espacio de amor
en el que bien vale la pena caer

tantas veces conocemos gente
nos decimos hola
transitamos linderos juntos por algún tiempo
enfrentamos nuestras espaldas y continuamos caminando
en tránsito
hasta que la imagen del otro desaparece por completo.
¿cuántas mañanas desperté y fuiste vos la tónica de mis pensamientos?
¿cuántas tardes corrí las cortinas de la ventana
por si venias e intentabas sorprenderme?
para solo darme cuenta de que era tu ausencia todo lo que tenia
las plantas me miraban con pena
por que eran angustias las vestiduras de mi mirada.
el perro ladraba y yo corría hacia la ventana de nuevo
y solo podía ver a cada una de las plantas del jardín
los mismos pastos y las plantas de siempre
y por las nubes de siempre, las mismas nubes de siempre
dos pájaros jugaban atravesando el aire e inquietando al perro.
tantas veces tomé con fuerza un lápiz y le pedí
que me contara sobre lo que me pasa adentro
tantas veces le pedí que me sugiriera que hacer…
pero el pobre no podía más que dar vueltas y dejar que la rúbrica dibuje
sin sentido curvas concéntricas a tu ombligo
curvas que nadie lee ni comprende
creo que solo aferrarme con uñas y dientes al desapego
van a dejarte salir de mí para siempre
soltando los lazos que me unen a vos
perdiendo mi forma y tu forma
solo quitando toda esa inmensa atención
en tu infinita indiferencia.
sumiso en tu red de sensualidad
subyugando mis ansias disuelvo en el aire denso
las expectativas que puse en tu amor virtual
y en sentirlo completo.
te suelto y me dejo caer en este abismo de espera…
y es así que un buen día el sol salió de nuevo
creció su luz en el cielo y nuevos pétalos en las flores surgieron
un nuevo día nació, y yo fui un hombre nuevo.